El apuesto y altanero emir Amed estaba acostumbrado a comprar todas las mujeres que quería, para abandonarles poco después en cuanto se cansaba de ellas.
Cuando conoció a la joven inglesa se encapricho de ella y ésta se vio, a su pesar, atraída por la fascinación que emanaba del majestuoso hombre.
Poco después, la joven fue capturada y ofrecida al emir. ¿Qué podía esperar ella de ese arrogante salvaje que le dijo claramente que le pertenecía a él y que sólo la quería para el placer?
La respuesta sólo la tenía ella. https://drive.google.com/file/d/1AVmVkowjphQ6G7ppSS77QKt9mFSn3NSK/view?usp=sharing

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